Nos queda lo “bailado”
¿Trabajar, ahorrar, invertir, fortalecer finanzas y repetir? O ¿trabajar, ahorrar, gastar en viajes, y repetir ? Soy más de extremos, así que me enfoqué fuertemente en la primera, y después en la segunda. ¿Valió la pena? Yo creo que sí, cada parte tiene sus retos particulares, en el primera escenario, poder mantenerse enfocado trabajando y creciendo las finanzas personales sin disfrutar aún de los frutos, en el segundo caso, gastárselo todo, disfrutar del momento, y el reto es volver a la realidad y ahorrar de nuevo haha. Estoy en la tercera parte, la de haberse gastado todo en viajes, teniendo la insatisfacción de no tener las finanzas personales como quisiera, pero a la vez la satisfacción de que todo valió la pena, y es que es difícil ponerle precio a experiencias increíbles. Conclusión. Nos queda lo bailado. Si son como yo que son más de extremos, los invito a probar el otro extremo (el de trabajar bastante con alguna meta en mente, o el de viajar bastante sin remordimiento).